"La bella fugacidad de los Cantos gitanos de Brahms se resaltó
en una versión en la que cada detalle se aquilató para conseguir el
efecto justo con deliciosa sentimentalidad jamás excluyente de la
pureza vocal... La admiración se convirtió en estupor ante tamaña
exhibición simultánea de bravura y gracia, especialmente en las tres
canciones de Donizetti y la Canzonetta Spagnuola de Rossini..."
El Levante. 04/03/2012 Recital en el Palau de la Música de Valencia